Discurso de Hermán Lozano en la posesión de su cargo como director de la Fraternidad de la Orden Magna OM.
Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado a nosotros mismos. Los adelantos modernos que crean abundancia nos dejan en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos, ha creado una carrera en contra por su adquisición a cualquier precio, no importa la moral, lo importante es adquirirlo. Nuestra inteligencia se ha transformado para convertirnos en seres duros y secos. Ya no nos importa a los demás, solo está nuestro interés personal, pensamos demasiado, lo sentimos muy poco.
Más que los adelantos modernos, necesitamos más humanidad. Más que inteligencia, tener una virtud, bondad y dulzura. Sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo. No importa que la era moderna nos haga sentirnos más cercanos, que ya la distancia no importa, todo se ha integrado para prestar un servicio a favor de la humanidad. La verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad y virtud humana, exige la conformación de una fraternidad universal que nos una a todos nosotros.
Ahora mismo, le pido a éste puñado de mujeres y hombres aquí presentes para hacer que mi voz llegue a millones de seres en toda Colombia, a millones de hombres desesperados, mujeres y niños, víctimas de un sistema que hace torturar a los hombres y encarcelar a gente inocente. A los que puedan oírme, les digo: no se desesperen. La desdicha que padecemos no es más que la pasajera codicia y la amargura de hombres que temen seguir el camino del progreso humano. El odio pasará y caerán los malos gobiernos y el poder que se le quitó al pueblo se le reintegrará al mismo pueblo, es su poder soberano se impondrá y así, mientras el hombre exista, la libertad no perecerá.
Se acerca unas elecciones presidenciales que van a definir los siguientes veinte años de Colombia. La campaña se ha distinguido por la mentira y el engaño de las encuestas las cuales se han puesto al servicio del mejor postor ya sea de Izquierda o de extrema derecha, para ellos todo vale; principio de falsedad que no importa con quien se una, que lo importante es el poder.
!Colombianos!: No nos entreguemos a ésos que en realidad nos desprecian, nos esclavizan, que están predicando el discurso del amor, es el engaño puro, no podemos caer en ese discurso barato, no nos dejemos reglamentar nuestras vidas y nos dicen qué tenemos que hacer, qué decir y qué sentir. No permitamos que nos barran el cerebro, nos ceban nuestra inteligencia, nos tratan como a ganado y como carne de cañón. No nos entreguemos a estos individuos inhumanos, hombres máquina, con cerebros y corazones de máquina.
Nosotros no somos ganados, no somos máquinas, somos seres humanos. Hay que llevar la Fraternidad de la Humanidad en nuestros corazones, no al odio. Sólo los que no aman odian, los que nos aman y los inhumanos. La fraternidad entre los seres debe ser una realidad nacional.
!Compañeros!: No luchen por la esclavitud de un cambio sin destino, sino por la libertad donde la virtud y la moral sea una realidad nacional. "El Reino de la felicidad no está en un hombre, ni en un grupo de hombres, sino en todos los hombres, la fraternidad debe ser una realidad..." Nosotros el pueblo tenemos el poder. El poder de crear nuevos adelantos, crear máquinas al servicio del hombre, debemos tener el gran poder de crear felicidad, el poder de hacer esta vida libre, hermosa y convertirla en una maravillosa aventura, así el encuentro del sendero de la felicidad que cada ser debe alcanzar.
En nombre de la democracia, utilicemos ese poder actuando todos unidos, no nos dejemos llevar por la extrema Derecha o Izquierda. Luchemos por una Colombia nueva, digna y noble que garantice a todos los ciudadanos un trabajo, a la juventud un futuro y a la vejez seguridad. Pero bajo la promesa de esas cosas, los falsos profetas del cambio no pueden subir al poder. Pero sus discursos mentirosos nunca serán cumplidos sus promesas ni nunca las cumplirán.
Los dictadores son libres, sólo ellos, pero esclavizan al pueblo. Luchemos ahora para hacer realidad lo prometido. Todos a luchar para liberar al mundo. Para derribar las barreras nacionales, para eliminar la ambición, el odio y la intolerancia.
Luchemos por el mundo de la razón y la fraternidad. Un mundo donde la ciencia, el progreso, nos conduzca a todos a la felicidad, fin primordial del ser.
!Colombianos!: En nombre de la democracia, de la libertad y la dignidad humana, debemos unirnos todos y votar por la decencia. Gracias a todos viva la Fraternidad de la Orden Magna OM.
Hermán Lozano
Director
